Trolling

Trolling: las ventajas de pescar embarcados

Para practicar “trolling” es necesario contar con una embarcación que mientras navega lentamente, hace trabajar a nuestro señuelo o cuchara a una velocidad constante, vibrando y ejerciendo los movimientos naturales que le otorga la fisonomía con la que fue publicado. Para esta modalidad de pesca se utilizan cañas cortas y fuertes, y reels rotativos.

A diferencia del spinning, la mayoría de los señuelos para trolling son de mayor tamaño y poseen paletas en su frente (de metal o de acrílico) que poseen una inclinación en grados, lo que posibilita que trabajen a mayor profundidad.

El señuelo se lanza a popa de la embarcación, (es decir detrás) y comienza a marcharse buscando seguir el veril del río o lago, ya que es allí donde se encuentran los peces cazadores esperando el paso de peces chicos que componen la dieta alimentaria de los más grandes.

Esta modalidad ha generado controversias por las capturas de grandes surubíes o dorados  que fueron “robados”, porque se engancharon de la cola o del lomo, lo que indica que el pez no fue pescado, sino que al arrastrar la lancha el señuelo, este último se enganchó involuntariamente en el animal.

Pero gracias a esta modalidad se han obtenido mucho de los ejemplares más grandes de nuestro país, tanto con salmónidos en los grandes lagos de nuestra Patagonia, y en los ríos más importantes del Litoral, entre los que se destaca el río Paraná con sus grandes dorados y surubíes. Claro, debe imperar la pesca y devolución y el respeto por las reglamentaciones vigentes de cada provincia. Eso es lo más importante.