Revista El Pato - Agosto 2014
Pesca Serrana

Pesca en Goya: ¡A puro surubí!

Texto y Fotos: Ariel Robledo

El Paraná estaba experimentando una notable crecida cuando visitamos la zona, y su coloración era bien amarronada, debido a la gran sedimentación que arrastraba. Estas aguas “sucias” son las ideales para la pesca de surubíes y demás bagres como los patíes, manduvés, armados, moncholos, etc. En cambio, con la claridad del agua, aparecen en escena las especies de escama como el dorado, la boga, los chafalotes, el pacú, y otras tantas que engrosan la lista de buenos peces.

Aunque los pronósticos no daban lluvia para la jornada en la región, sabíamos que el viento sería un mal compañero en la jornada de pesca.

El mal tiempo de la noche anterior, y el fuerte viento de la mañana, seguramente atentarían contra nuestras posibilidades de buena pesca, lo único que nos mantenía con esperanzas era la fe de nuestro guía, y los alentadores datos que se sostenían desde hace algunas semanas.

Partimos desde Santa Fe durante la madrugada con el cielo totalmente nublado y un fuerte viento sur que trataba de empujar los nubarrones que habían quedado de la reciente tormenta. Este mal tiempo se desplazaba hacia el norte, justo a donde teníamos previsto viajar.

Emprendimos el viaje y constantemente nos comunicábamos con Javier Enrique, guía de pesca, con quien íbamos a realizar el relevamiento como antesala de la gran Fiesta Nacional del Surubí que, del 23 de abril al 1 de mayo, tendrá como anfitriones a los goyanos.

“Vengan tranquilos, hay mucha pesca y el mal tiempo no nos va a perjudicar…” eran las palabras alentadoras de Javier.

Luego de transitar por la ruta nacional12, en su mayoría en buen estado, pero teniendo en cuenta los animales sueltos que suelen estar sobre la cinta asfáltica, arribamos a tierra correntina y nos dirigimos hacia el complejo Refugio del Río, lugar en donde nos alojaríamos.

Mientras desayunábamos, llegó Javier, quien nos anticipó que la lluvia y la tormenta ya habían pasado durante la noche, y que sólo el viento podría jugarnos en contra. La temperatura también se había modificado de manera notable, ya que en la jornada anterior se registraron más de 35 grados en la zona, y al llegar tuvimos que calzarnos las camperas porque el fresco se hacía notar.

Tras preparar todos los equipos, iniciamos la navegación hasta otra de las guarderías náuticas en donde nos esperaban para sumarse al relevamiento Ariel Benetti, Presidente de la Fiesta, y Daniel Báez, integrante de la comisión organizadora.

En las dos embarcaciones emprendimos viaje hacia el sur de Goya, en busca de los lugares que serán parte de la cancha de pesca del concurso y en donde los datos de pique eran certeros.

Navegamos por el riacho Goya, y al salir al Paraná, las olas del gran río nos obligaron a pegarnos a la costa y navegar prudentemente. El viento sur lo pone de mal humor al “Pariente del mar” y en estas condiciones hay que tratarlo con mucho respeto.

Tardamos un poco más de lo habitual para llegar a la zona de pesca, pero la seguridad es lo primordial, y más vale perder unos minutos que lamentar algún accidente.

Las condiciones del río
El Paraná estaba experimentando una notable crecida cuando visitamos la zona, y su coloración era bien amarronada, debido a la gran sedimentación que arrastraba. Estas aguas “sucias” son las ideales para la pesca de surubíes y demás bagres como los patíes, manduvés, armados, moncholos, etc. En cambio, con la claridad del agua, aparecen en escena las especies de escama como el dorado, la boga, los chafalotes, el pacú, y otras tantas que engrosan la lista de buenos peces.

Lo cierto es que el río se mostraba óptimo para la pesca de los cachorros, y hacia allí apuntamos nuestras intenciones.

El objetivo de la nota se orientaba a verificar la presencia de los pintados en los ambientes goyanos, y prueba de ello era la numerosa cantidad de lanchas que estaban pescando, aún cuando las condiciones climáticas no eran las más propicias.

Pasamos por la Boca de la Colacha, y allí los pescadores que estaban nos aseguraban que ya habían tenido piques, con algunos surubíes de buen tamaño.

Javier, nos indicó que tenía otro sitio en donde no íbamos a fallar. Navegamos unos 10 minutos más al sur, hasta llegar a una zona de arroyos en los cuales las salidas de las lagunas despedían agua de color negro, es decir, transparente. Esta situación es muy buena para intentar la pesca, ya que las lagunas despiden mojarras y alevinos que suelen ser la dieta de los predadores como el surubí, especie que se ubica en las zonas profundas, cerca de esas uniones de agua, a la espera de su forraje.

Los ensayos los realizaríamos a la deriva, al garete, dejando que la lancha sea empujada por la corriente del arroyo, y pasando con las carnadas por las zonas más rendidoras. Para esta pesca utilizamos un lastre de 20 a 30 gramos, que hace descender la carnada hacia el fondo. En este sentido, no debemos exagerar el peso del plomo a utilizar, ya que debido a las deformaciones del lecho, se hace muy incómodo venir arrastrando el aparejo que constantemente se tranca.

Es distinto si vamos a pescar anclados, para lo cual sí sugerimos el empleo de un peso mayor ya que de lo contrario la misma fuerza de la corriente termina por levantar nuestro cebo, alejándolo de la zona en la cual suelen estar los surubíes acechando.

El encarne debe ser prolijo, colocando el anzuelo en la parte del lomo de la morena, tratando de que la punta pase entre la piel y la carne de la misma, sin provocarle graves heridas en la zona vital, ya que las posibilidades de pique aumentan cuando la carnada está viva.

Las dos embarcaciones nos acomodamos casi a la par, a unos 100 metros de la zona en donde supuestamente se darían los piques. Lanzamos los aparejos en diferentes direcciones y aguardamos que la carnada descienda hasta el fondo. El desplazamiento de las lanchas no era sencillo, ya que el viento las corría hacia la costa y esto dificultaba la prolija deriva.

“Prepárense que estamos llegando a la zona roja…” nos dijo el guía, y nos aferramos a la ilusión de poder sentir la llevada franca de algún cachorro.

Mientras nos acercábamos a la unión de la laguna con el arroyo, vemos como la línea de Hugo comienza a desplazarse lateralmente, rompiendo la dirección que todas las demás mantenían. Con la mirada fija en la punta de su caña, Hugo, fue acompañando la salida del nailon bajando la vara. Trabó el reel, y la primera emoción nos llenó a todos de alegría. ¡Acá está el primero! Gritó, e inmediatamente tomamos la cámara de video para registrar la lucha. Con mucho cuidado fue peleando con la presa hasta que pudimos ver las pintas negras plasmadas en la piel gris del primer cachorro. El contraste con las aguas amarronadas era aún más emocionante. ¡Goya es puro surubí! Exclamaba desde la otra lancha Ariel Benetti, orgulloso por la riqueza de los arroyos goyanos que serán escenario de la próxima gala que le rinde homenaje al “Toro del Paraná”.

Tras una pelea que se extendió algunos minutos, lo izamos a la lancha con la ayuda de Javier. Hermoso cachorro que inauguraba la mañana ventosa, y con el cual la presión por obtener resultados comenzaba a disminuir. Tras las correspondientes fotos, lo liberamos y las dos lanchas remontamos el arroyo para una segunda caída.

Un show inolvidable
Como si la primera captura hubiese despertado el instinto cazador de los surubíes, en la segunda deriva, fue la caña de Ricardo la que se arqueó delatando que un surubí había caído en la trampa. En simultáneo, Ariel Benetti, nos hacía señas con una mano, ya que la otra estaba aferrada a su caña con otro ejemplar prendido. ¡Doblete! Y el delirio que se desató en las dos lanchas.

Felicidad total en todos los integrantes de este relevamiento ya que en escaso minutos estábamos redondeando una nota a puro pique, cosa que no sucede habitualmente.

Los piques se daban justo en la unión de las aguas, especialmente cuando la carnada caía a un pozón que formaba un gran remanso. Es como que los surubíes estaban amontonados en ese sector.

Para muchos que no están acostumbrados a pescar a la deriva o al garete, muchas veces cuesta identificar el momento del pique, ya que muchas veces se lo confunde con las deformaciones del fondo. Es una pesca en la cual debemos estar muy atentos, ya que cuando venimos derivando vamos a sentir un pequeño golpe en la punta de la caña, y si es pique veremos que el nailon se desplaza hacia uno de los costados o bien se afloja, señal que el pez tienen la carnada en la boca y se viene hacia la embarcación. Es por ello que conviene estar en alerta constante. Si los cachorros son pequeños es más difícil identificar el pique, ya que muchas veces toman la carnada pero no logran engullirla de un sola vez y deberemos dejar que se anime, esperando un poco más el momento de la clavada. Ya cuando los cachorros son más grandes, el pique se siente firme, con un sacudón fuerte y la salida del nailon de manera irregular hacia uno de los lados. Por ello nunca debemos dejar de mirar cómo viene el sedal, para evitar la pérdida de piques.

Tras estas tres capturas, y con una inmensa alegría decidimos dejar descansar el sitio y nos fuimos a almorzar.

Mientras descansábamos conversamos con los organizadores sobre la organización de la próxima Fiesta, que sinceramente se trae un montón de sorpresas para los pescadores, además de los premios y las sensacionales actuaciones artísticas que ya están confirmadas para los días del evento.

Realmente un concurso que no deja de crecer y que para este año espera una multitudinaria convocatoria de turistas y pescadores de todo el país.

Un cierre para el recuerdo
Tras una divertida sobremesa, nuevamente encaramos las pruebas. Si bien buscamos el pique de los surubíes en otros sitios, tuvimos que regresar a donde por la mañana habíamos tenido las mejores respuestas.

Ya en la primera deriva las cañas comenzaron a acusar la presencia de los pintados. Le tocó nuevamente el turno a Ricardo, luego le siguió Hugo y, en simultáneo, también Javier tuvo su recompensa. Y como si esto fuera poco, desde la lancha de Ariel, también llego el sapucai con otro cachorro. ¡Cuatro cachorros prendidos al mismo tiempo! Fue una locura la que se desató sobre las embarcaciones, y pudimos plasmar el gracioso momento con los pequeños surubíes, pero con la gran emoción que nos genera saber que aún con tanta depredación, nuestro Padre río sigue obsequiándonos momentos inolvidables.

Esto habla a las claras del potencial que tienen toda la zona para la pesca deportiva, y de lo importante que es la conservación de nuestra fauna íctica para el éxito en el trabajo de los guías, y también para que los grandes concursos de pesca, generadores de mucho dinero para las comunidades, sigan estando vivos.

Con un beso a cada cachorrito los devolvimos, no sin antes advertirles que para la fiesta deben estar en mejor forma y mayor tamaño…

Ya estábamos más que satisfechos por los resultados alcanzados, pero todavía nos quedaban dos hermosas capturas para cerrar la tarde.

¡Desde la lancha de Ariel, nos vuelven a avisar que tenían un doblete de cachorros de medida! Indudablemente el sitio escogido por Javier no había fallado y cerrábamos la tarde con los corazones repletos de pesca y hermosos surubíes.

Siempre antes de comenzar cada relevamiento le pido al Señor que nos acompañe y nos proteja, que nos dé buena pesca y buen material. Javier, seguramente en cada salida también le pide a su padre, recientemente fallecido, que lo ilumine y le dé una buena jornada de trabajo. Fue quizás el guiño de Don Enrique el que nos regaló la bendición de una pesca inolvidable, en una región que dentro de poco tiempo estará invadida por el murmullo de los pescadores que intentarán llamar con sus anzuelos a algún desprevenido surubí.

Regresamos en silencio, serpenteando los arroyos goyanos, con la vista registrando la naturaleza pura de la región y la mente repasando los alegres momentos vividos.

Una vez más Goya nos demostró que es puro surubí, una especie que desvela a los pescadores y que, a fines de abril, tendrá su merecido homenaje en aguas correntinas.

<< Volver a Pesca Relevamiento

+ info

Guía de pesca: Javier Enrique, atención personalizada, lanchas amplias y equipadas para la pesca con carnada, bait casting, spinning y fly cast. Alojamiento en cabaña, servicio completo. Consultas (03777) 156 03 731
javierfly2004@yahoo.com.ar

Cabaña Refugio del Río:
Unidades de 1, 2 y 3 ambientes para alojar 3 a 7 personas. Departamento con galería y parrilla independiente. Quincho sobre el río con vista panorámica.
Dúplex vista al río. Estacionamiento cubierto propio para vehículos y embarcaciones. Amarradero para embarcaciones. Patio de juegos para niños.
El alojamiento en la cabaña otorga el beneficio del uso de la pileta y de la cancha en el Goya Golf Club. Servicio de delivery de comidas típicas. Desayuno en el quincho.

Sobre Riacho Goya, en paraje remanso, frente al Camping de la Bancaria. info@cabanarefugiodelrio.com.ar /03777-427041 / 03777-15635178


Fiesta Nacional del Surubí. Del 27 de abril al 1º de mayo de 2011.
Espectáculos musicales de primer nivel con la actuación del Chaqueño Palavecino el día sábado 30 de abril, y relevantes artistas los días previos.
Concurso de pesca embarcado por trío integrado el día sábado 30 de abril hasta el domingo 1º de mayo. Más de 180.000 pesos en premios.
Expo Goya con stand de empresas del rubro y artesanales. Espectáculos para toda la familia.
www.surubigoya.com.ar

Protagonistas

+ Notas

Pesca - Relevamiento

MARAVILLOSO STROBEL: El REINO DE LAS TRUCHAS GIGANTES

No son sus tranquilas aguas ni sus exóticos paisajes lo que lo ha hecho famoso, sino su multitudinaria población de truchas gigantes...

Caza - Relevamiento

Las últimas plumas de la temporada

Último fin de semana de la temporada de caza. ¿A dónde vamos?

Pesca - Relevamiento

PRIMAVERA PINTADA Y DORADA EN EMPEDRADO

Lentamente el invierno, que no fue tan crudo como se esperaba, le va dando lugar a los días más templados, con un sol cálido que tiñe nuestros ríos...

Pesca - Relevamiento

Para aprovechar el viajecito…a EL CALAFATE

Cada vez son más los turistas que visitan El Calafate para conocer sus glaciares y que, obsesión mediante, aprovechan para también para pescar.

Pesca - Relevamiento

ENTRE LA PAZ Y LOS DORADOS

La creciente marcaba su presencia en el puerto paceño. Hileras de camalotes surcaban el Paraná indicando que el pico estaba acariciando las costas de la ciudad de La Paz.